Foto: Wikipedia – Buenos Aires-Puerto Madero-Opera bay

El nuevo hotel Faena en la popular ciudad de Florida muestra temperamento nada más ingresar por la puerta, sea por la que da a la calle o la playa. Y es sólo uno de los inmuebles del barrio que se conoce por su nombre.

Los grandes hoteles tienen un poco de “no-lugar”, como los aeropuertos o los centros comerciales. Por pretender satisfacer a todos, carecen de personalidad. Este no es el caso. El nuevo hotel Faena de Miami, que al traspasar esta última, la cual defiende un hierático y trajeado hombre de seguridad, el refulgir del esqueleto de un mamut se adueña de la escena, muestra temperamento nada más ingresar por la puerta, sea por la que da a la calle o la playa. Cuidado por una caja de cristal de cuatro metros de altura, está cubierto por finas láminas de oro de 24 quilates.

La pieza se titula Gone but not forgotten y la firma del artista más mediático del momento, el inglés Damien Hirst. El selfie al lado del paquidermo resulta irremediable. Por la puerta principal no se ingresa a la recepción sino a un gran vestíbulo flanqueado por columnas doradas donde suena tango de fondo. Se bautizó con gran dramatismo como The Cathedral, la catedral. Sus muros las tapan expresivos murales cuyos dibujos remiten a las ilustraciones de los viejos libros de botánica y ciencias naturales. Enmarcados, los valores son leídos que personifica la persona que pone su apellido al hotel y a todo un barrio en la vibrante urbe del estado de Florida, el argentino Alan Faena.

En el bautizado como Faena District, al norte de Miami Beach, abrió, adicionalmente, el inmueble de viviendas Faena House, diseñado por Foster+Partners, y el hotel boutique Casa Claridge” s. En obras son encontradas un centro comercial, un puerto deportivo frente a las mansiones de Indian Creek, otro inmueble de viviendas y un centro cultural, también obra de un prestigioso arquitecto, Rem Koolhaas. Así, en la ciudad con uno de los mercados inmobiliarios más efervescentes del mundo, los focos están puestos sobre este atípico promotor cuyo lema es ir solo a todo. Asegura: “A todo o nada no es suficiente para mí”.

Para el autor de los murales, su compatriota Juan Gatti, famoso en España por ser el responsable de la mayor parte de los carteles de los films de Pedro Almodóvar, Faena quiebra esquemas: “Sus extravagancias están sostenidas por un excelente cumplimiento y tiene la ventaja de escoger cada cosa con el rigor de un coleccionista. Así no hay peligros estéticos. Es muy difícil definirle sólo como empresario, pues es una persona supercreativa”, opina durante un almuerzo al lado de su amiga la modista Elena Benarroch, en un día de sol y viento fresco de invierno.

Que Faena visión de blanco de arriba debajo, sombrero incluido, tiene mucho que observar con esta vista tan peliculera de su empleo y tal extravagancia tiene mucha prensa. Menciona que no sabe cómo apareció la idea de vestirse así, un estilo que casa con su afición al yoga. También hace deporte con frecuencia y asegura dormir más de ocho horas. “Mi fórmula es que el cuerpo acompañe a la mente. Que ninguno vaya en busca del otro”, informa Faena, un corredor de fondo a la visión de la larga trayectoria empresarial que transporta.

A falta de dinero en su nación, logró inversores privados extranjeros, entre ellos un miembro de la familia Hearst, y con ese respaldo ha montado el proyecto de Puerto Madero, de nuevo con un hotel como principal bandera del desarrollo. Para que su apertura tuviese impacto, se ha propuesto que lo hiciese el diseñador francés Philippe Starck, que se encontraba en la cúspide de su carrera. Las viviendas fueron encargadas al estudio de Foster+Partners, también del máximo nivel. ¿El cebo para que atravesaran lo mar? “Estas grandes habilidades reconocen cuándo una historia tiene corazón y cuándo uno posee una vista artística de la vida. Las personas con una vista imaginativa se comprenden entre ellas”, cree Faena. “A Philippe le enviaba postales donde escribía ‘Argentina needs you’. Él menciona que ha sido mis ojos”.

Puerto Madero es uno de los 48 barrios en los que se fracciona la Ciudad autónoma de Buenos Aires, capital de la República Argentina.

En contra de todo pronóstico, Puerto Madero ha resultado un éxito, transformandose en el barrio de moda de Buenos Aires

MUNTREF Centro de Arte Contemporáneo. Sede: Hotel de Inmigrantes. Av. Antártida Argentina Entrada por Apostadero Naval. Dársena Norte. Puerto Madero.

Ahora intenta, en gran medida, contestar la fórmula en Miami Beach, pero con mayor ambición y sin terror a las burbujas: “De lo que hay mucho, sin corazón, el valor bajo rápido. Que tiene un punto de visión sólido y original Aquello es mantenido a pesar de las crisis. Ese es nuestro caso”. Las obras van a buen ritmo, gracias a una inversión de más de 1.000 millones de euros de Len Blavatnik, uno de los asociados en Puerto Madero y único compañero de aventuras en Miami; ha sido en realidad este multimillonario de origen ucraniano quien observó la ocasión en la capital oficiosa de Latinoamérica. La punta de lanza ha sido la inauguración, en septiembre de 2015, del dicho inmueble de viviendas Faena House. Ya estaban todas adjudicadas para entonces, una de ellas por 60 millones, récord de ventas en la ciudad. Para Faena, lo más sorprendente es que en lugar de tener una mayoría de clientes del sur y otros mercados emergentes, son más los procedentes de la costa este y del norte de Estados Unidos, e inclusive de Londres. Lo comenta con una sonrisa; le da caché extra al negocio.