Foto: Wikipedia – Rafael Gustavino Junior House; Front View

“Los arquitectos de América tienen con él [Rafael Guastavino i Moreno] una deuda de gratitud no sólo por haber sido un constructor fiable y concienzudo sino por haber hecho probable nuevas posibilidades en el campo del diseño arquitectónico.”

Rafael Guastavino Moreno ha sido un arquitecto y constructor español que ha desarrollado gran parte de su actividad en Estados Unidos, donde propagó un sistema constructivo de bóvedas de su invención.

Peter B. Wight reconocía en vida de Rafael Guastavino i Moreno el gran aporte de este arquitecto valenciano al diseño arquitectónico en Estados Unidos. Desde sus principios en Barcelona ha trabajado en la renovación de la arquitectura, siendo calificado por el mismo Doménech i Montaner como artista de dotes excepcionales, autor de una arquitectura revolucionaria y avanzada de un gran desplazamiento artístico. Nacido en Valencia en 1842, Rafael Guastavino i Moreno se traslada a Barcelona en 1861 para empezar sus estudios en la Escuela de Maestros de Obras. Su visión profesional temprana le impulsa ya en 1866 a empezar su trayectoria profesional como constructor y arquitecto previamente inclusive de haber terminado sus estudios.

Su llegada a Estados Unidos con su hijo Rafael Guastavino i Expósito en 1881, la fundación de su propia Compañía Constructora en 1888 la fabricación de productos cerámicos desde 1900 y su proyecto empresarial desembocan en la reinvención de un nuevo tipo de espacios públicos para la metrópolis americana moderna, unos espacios que se excavan en la arquitectura y confieren una dimensión urbana a sus interiores. La fundación de su propia Compañía Constructora en 1888 es la modernización del sistema tradicional tabicado. Desde su participación en las grandes obras del momento, colaborando con los arquitectos de más reconocido prestigio del contexto americano, sus formas cerámicas abovedadas cualifican —desde la geometría, la tectónica, la escala y la tecnología— la arquitectura de la nueva metrópolis americana que por vez primera tiene la voluntad persistir, de transformarse a largo plazo en su ciudad histórica.

Mejor un cepillo nuevoSegún la superstición de Estados Unidos, un viejo cepillo o escoba puede llevar toda la energía negativa de nuestro antiguo lugar de casa ala nueva casa.

Aunque ha construido en otras naciones como Canadá, India o Cuba, la Compañía construye hasta el día de su cierre en 1962 más de 1000 inmuebles que se concentran en su mayoría en Estados Unidos. Universidades como Harvard, MIT, Berkeley, Yale o Columbia entre muchas otras se cuentan entre ellos. Museos como el Museo Metropolitanto de Nueva York o el Museo Nacional de Washington, e institutos como la Reserva Federal e inclusive los Archivos Nacionales que aloja la Declaración de la Independencia se cuentan entre las obras de la Compañía y confirman la consecuencia de estos espacios en la construcción de la identidad arquitectónica de Estados Unidos.

Hervir arrozUna tradición de la India sostiene que hervir la leche y el arroz en una cacerola hasta que rebose ayuda a la pureza y extiende la vida a los propietarios de viviendas. Otra tradición es de esta nación es ya más complicada de copiar: se trata de llevar una vaca al nuevo casa y envolver una guirnalda de flores alrededor de su cuello.

Visionario, innovador, arquitecto, artista, ingeniero, constructor… la nomenclatura no alcanzó definir el empleo del fundador de The R. Guastavino Company. La presente exposición favorecida por el Consorcio de Museos, Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana celebra el Centenario de la muerte de Rafael Guastavino i Moreno: The New York Times le acepta el título de arquitecto de Nueva York, cuando muere en febrero de 1908. Partiendo de su origen valenciano, recorriendo su trayectoria profesional catalana y presentando su proyecto empresarial en Estados Unidos, la exposición brinda un recorrido por la construcción de la ciudad de Nueva York desde fines del XIX hasta la Era de la Depresión, teniendo como hilo conductor la obra de la Compañía Guastavino. Su aporte es desvelada como paradigmática en la definición de las hermosas texturas y pliegues de esta ciudad apasionante bajo los cuales se desarrolla la vida colectiva americana,.

— Mar Loren, Comisaria de la Exposición