Los neoyorquinos no estarán muy contentos.

Se han trasladado los inmuebles más famosos de la metrópoli a algunos de los paisajes más desérticos del mundo.

Por patrimonio, es todo un montaje fotográfico, en lugar de un secuestro masivo de la arquitectura de Nueva York. El diseñador estadounidense Anton Repponen, que quería sacar los inmuebles icónicos del caos de Nueva York, para que así fueran realmente estimados, empezó el proyecto en septiembre.

Su llegada a Estados Unidos con su hijo Rafael Guastavino i Expósito en 1881, la fundación de su propia Compañía Constructora en 1888 la fabricación de productos cerámicos desde 1900 y su proyecto empresarial desembocan en la reinvención de un nuevo tipo de espacios públicos para la metrópolis americana moderna, unos espacios que se excavan en la arquitectura y confieren una dimensión urbana a sus interiores. La fundación de su propia Compañía Constructora en 1888 es la modernización del sistema tradicional tabicado. Desde su participación en las grandes obras del momento, colaborando con los arquitectos de más reconocido prestigio del contexto americano, sus formas cerámicas abovedadas cualifican —desde la geometría, la tectónica, la escala y la tecnología— la arquitectura de la nueva metrópolis americana que por vez primera tiene la voluntad persistir, de transformarse a largo plazo en su ciudad histórica.

Nueva York es la ciudad más poblada del estado homónimo y de los Estados Unidos de América.

“Algunas veces inmuebles increíbles se pierden entre tanto ruido. Desaparecen detrás de los autos en las calles o de la cafetería de la esquina. Tal como el arquitecto lo había previsto, quería mostrarlos ”.

Peter B. Wight reconocía en vida de Rafael Guastavino i Moreno el gran aporte de este arquitecto valenciano al diseño arquitectónico en Estados Unidos. Desde sus principios en Barcelona ha trabajado en la renovación de la arquitectura, siendo calificado por el mismo Doménech i Montaner como artista de dotes excepcionales, autor de una arquitectura revolucionaria y avanzada de un gran desplazamiento artístico. Nacido en Valencia en 1842, Rafael Guastavino i Moreno se traslada a Barcelona en 1861 para empezar sus estudios en la Escuela de Maestros de Obras. Su visión profesional temprana le impulsa ya en 1866 a empezar su trayectoria profesional como constructor y arquitecto previamente inclusive de haber terminado sus estudios.

Para completar la serie de 11 imágenes, Repponen ha pasado horas fotografiando el mismo inmueble.

“En cada imagen, el inmueble está compuesto en realidad de varias tomas. Por ejemplo, con el Breuer Building, la esquina izquierda, es una fotografía que he tomado un día, la esquina derecha es otra toma de otro día. He reunido estas diferentes imágenes y he dibujado sobre ellas para pulir las sombras y las líneas”.

Luego coloca el resultado final en paisajes vacíos, tal como volcanes y desiertos, de lugares a los que ha trasladarse como Perú, Brasil y Hawai.